FRAGMENTO DE LA SECCIÓN "EDITORIAL" DE "EL CORSITO" (Nº 23, Noviembre 2000), ESCRITO POR COCO ROMERO.
Sería auspicioso que en alguna venidera primavera, los miles de murgue-ros se encontraran en los espacios públicos a bailar al ritmo de nuestros parches y disfraces, para recibir a la estación más carnavalera del año. Cuando insinué esta idea, allá a fines de los '80, resultaba central movi-lizar, formar nuevos grupos, desparramar la idea por todos los confines de la ciudad. Hoy, ya puesto en escena este proceso, es el tiempo de en-contrar las redes de comunicación necesarias para seguir reelaborando conceptos de nuestra cultura popular, ampliando la acción de la murga. De hecho, su inserción en el ámbito educativo constituye un hecho signi-ficativo. Convivencia de lo propio con lo ajeno, la globalización seguirá su curso y nosotros también. Y como siempre; resistiremos. Continua-remos derramando la idea por todo el país como una forma de conectar-nos con la participación real de la gente, a contramano de la propuesta oficialista que sólo puede concebir a la cultura como espectáculo. Esti-mada y estimados: nos vemos! Y cualquier cosa... llamen.