Jesús María, 3 de Noviembre de 2000
Querida Violeta:
Creo que hace mucha falta que la ponga al tanto de lo que está sucediendo en Córdoba en el ámbito educativo y en particular con nuestra
disciplina, la música.
Durante tres días durante el mes de Octubre el Cabró junto a otras
instituciones organizaron un Congreso Nacional de Educación que congregó a 4.000 docentes de toda la Argentina. Puede decirse que el saldo fue
positivo a pesar de no existir ninguna personalidad de las artes como
conferencista, lo que llamó mi atención. Yo presenté una ponencia que fue aceptada para su publicación pero no para su exposición.
Poco tiempo después nos enteramos por los diarios que el Ministerio de Educación había decidido introducir "cambios" en la currícula,
eliminando Música y Plástica para reemplazarlas por una materia llamada "Taller de Educación Artística" de tres horas de duración en cada año. Se rumorea que el primero pondrá énfasis en la Plástica, el segundo en la Música y el tercero en el Teatro. La paradojal de todo esto es que los
profesores no hemos participado en lo más mínimo en la elaboración de esta currícula y ha habido un rechazo unánime. Se dice que la deserción y la repitencia son elevadas y que debe reducirse el número de materias. Es una falacia pensar que en este problema la música y la plástica tengan algo que ver pues nadie repite o deserta por ellas.
Lo más penoso de todo esto es que se trata de resoluciones de un sistema educativo "jerárquico, burocrático, piramidal" que hace caso omiso de la opinión criteriosa de los docentes, lo que manifesté en una carta al
diario local para expresar de alguna manera lo que nadie me pregunta en la escuela.
Nuestro establecimiento abunda en aulas mal higienizadas, deterioradas, plagadas de graffittis, con sus instalaciones eléctricas en mal estado, etc. etc. Nuestras autoridades parecen muy ocupadas en qué se debe enseñar y no en cómo y en qué condiciones se debe hacerlo. Nuestras condiciones laborales son terribles. Al gremio no parece importarle mucho este
aspecto y sólo lucha por la "estabilidad", vale decir, por nuestra
supervivencia y nada más.
Prof. Jorge Zambrano